Por desgracia sigue siendo actual la conducta de silenciar, incluso por parte de los progenitores, hechos tan terribles como el abuso sexual hacia los niños y niñas cuando es quien lo ejecuta un adulto que pertenece al círculo familiar cercano. Es espeluznante el caso de esta escritora que parece estar disociada entre su vida privada y lo que escribe.
Por desgracia sigue siendo actual la conducta de silenciar, incluso por parte de los progenitores, hechos tan terribles como el abuso sexual hacia los niños y niñas cuando es quien lo ejecuta un adulto que pertenece al círculo familiar cercano. Es espeluznante el caso de esta escritora que parece estar disociada entre su vida privada y lo que escribe.